miércoles, 17 de junio de 2009

Por fin llegó el día en que lo tengo que contar, han tenido que pasar 8 años, no, nueve, desde el adiós definitivo, desde la despedida para siempre, aunque estoy segura de que estas líneas no son del todo mías sino que su presencia que siempre ronda a mí alrededor es quien me recuerda con exactitud todos los buenos y malos pero con el tiempo buenos... si buenos momentos.
Vaya diluvio, menos mal que el coche está cerca, mientras conducía, los pensamientos iban de un lado hacia el otro del restaurante a la velada desde la circulación hasta la lluvia desde la hora hasta la paz mientras pensaba que bien iba todo, 2 años de felicidad desde la boda, ni una sospecha de infidelidad más bien lo contrario, trabajo, dinero aunque no en exceso pero si para vivir bien y con la decisión tomada de que ivamos a ampliar nuestra familia, estaba decidido!.
La radio anunciaba las noticias de las 17h y ya estaba, ya llegaba para recogerle, para ir a tomar una copa, para ir a cenar, ya estaba llegando... cuidado!!! el freno, el volante, el coche, la carretera, y la niña esa niña...fueron mis ultimas palabras antes de despertarme.
- Hola! no, no digas nada, te recuperarás, estás bien.
- Que pasó... donde estoy... el coche... el coche... y esa niña... de donde salió esa niña? donde está la niña?.
- No te preocupes, está bien, ya salió de peligro se repondrá.
No sé porqué, presentí que algo había cambiado o por lo menos estaba cambiando, cuando un mes después pude abandonar el hospital, mi mayor preocupación, mi mayor obsesión era la niña, esa niña con el pelo rubio algo sucio o no muy bien cortado y creo que descalza o por lo menos eso me pareció, donde está la niña... como está...
Cuando sonó el timbre pensé que estaba viviendo al "ralentí", que el tiempo no pasaba, que el tiempo... y ahí estaba, una cara preciosa, un pelo limpio, pero limpio como para la ocasión y esa mirada... perdida...triste...
- Va a necesitar otra operación.
- Ya está confirmado... ?
-Si
Me pareció y ahora lo sé, que ese sí, escondía resignación pero mucha voluntad ante la lucha que se nos presentaba y sobre todo ante las decisiones que teníamos que tomar.
- Cuanto falta para la intervención?
- Con el viaje, la estancia... 228 000 ~$.
- Me pasas el vino..?. gracias. Ya lo tengo decidido, venderemos la casa y nos compramos otra más pequeña.
- Estás seguro... es por mí culpa si la hubiera visto... ¿cuánto podemos sacar por la casa?
Los últimos años de su vida fueron maravillosos... 38 tenía y nunca se arrepintió de la vida que nos regaló, de la vida que compartimos.
Tengo que llevarle la última postal de Polonia... no de Rumanía si de Rumanía me la mandó... qué guapa es! A veces pienso... como hubiera sido nuestra vida si.... un niño... dos... un perro.... la chimenea... la piscina... Nunca nos hubiéramos perdonado el segar una vida... a costa de nuestro bienestar.
Lo tenía que contar...